El proyecto REVICID – “Revitalización de la estructura y fertilidad del suelo en viñedos de Monforte del Cid para potenciar la agricultura sostenible y el desarrollo rural” (AGCOOP/2025/0004) nace con un objetivo claro: recuperar la salud del suelo como base de una viticultura más sostenible, eficiente y resiliente.

Se trata de una iniciativa innovadora basada en el diagnóstico, la mejora y la evaluación integral del sistema productivo. El Grupo de Cooperación está formado por el Instituto COMAV de la Universitat Politècnica de València, responsable de la dirección científica, la Cooperativa Agrícola Monforte del Cid, encargada de la aplicación en campo, y Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, que garantiza la transferencia de resultados al sector.

Diagnóstico del sistema productivo

El proyecto comenzó en 2025 con una fase clave de diagnóstico, centrada en identificar las condiciones reales del suelo y los factores agronómicos que determinan la sostenibilidad de los viñedos.

A partir de la recopilación de datos históricos de parcelas y campos experimentales, se identificaron patrones productivos relevantes. Por ejemplo, el año 2020 destacó por su elevada producción en variedades como Doña María, Red Globe o Napoleón, asociado a condiciones climáticas favorables: una primavera lluviosa seguida de un verano cálido y seco. Este análisis permitió, además, diferenciar entre manejos agronómicos más eficientes y otros con mayores limitaciones, facilitando la selección de parcelas representativas para el estudio. Paralelamente, se realizó una revisión técnica sobre el uso de cubiertas vegetales y bioestimulantes en condiciones semiáridas.

El estado de salud de los suelos

El análisis de 45 puntos de muestreo en la rizosfera ha permitido caracterizar con precisión los suelos del área de estudio. Se trata, en general, de suelos carbonatados, con pH básico elevado y altos niveles de calcio y magnesio.

Sin embargo, más allá de esta aparente riqueza química, el estudio ha puesto de manifiesto dos limitaciones críticas:

  • Bajo contenido de materia orgánica (inferior al 2%), lo que limita la actividad biológica del suelo y reduce la eficiencia del riego y la fertilización.
  • Problemas de salinidad, que generan diferencias significativas entre parcelas y aumentan el riesgo de estrés hídrico.

Esta combinación de factores da lugar a suelos con baja fertilidad funcional, donde el potencial productivo no se aprovecha plenamente.

Hacia un modelo de manejo regenerativo

A partir de este diagnóstico, el proyecto definirá un conjunto de buenas prácticas orientadas a regenerar la fertilidad del suelo. De manera inicial, algunas de estas buenas prácticas, están orientadas a la implantación de cubiertas vegetales, tanto espontáneas como sembradas, para proteger el suelo y aportar biomasa; con el objetivo de reactivar la actividad biológica; reducir el laboreo intensivo, favoreciendo la conservación de la estructura del suelo.

De la teoría a la práctica: ensayos en campo

El proyecto ha dado ya el salto a la fase experimental, con la puesta en marcha de ensayos en parcelas de la Cooperativa Agrícola Monforte del Cid.

El diseño experimental contempla la evaluación de tres estrategias de manejo:

  • Cubiertas vegetales espontáneos
  • Cubiertas sembradas
  • Aplicación de microorganismos mejoradores

En esta fase, ya se han iniciado el manejo de cubiertas, observándose un desarrollo más rápido de la vegetación espontánea en las primeras semanas de 2026. Estos ensayos permitirán evaluar, de forma científica, el impacto de cada tratamiento sobre la salud del suelo, la actividad microbiana y la reducción de insumos externos.

Los avances logrados en esta primera fase han permitido establecer una línea base sólida para la regeneración de los suelos vitivinícolas de Monforte del Cid. Con las parcelas experimentales ya operativas, las próximas anualidades serán clave para validar estos enfoques, completar la evaluación de tratamientos y avanzar en estudios como la secuenciación metagenómica.

El proyecto AGCOOP/2025/0004 es financiado a través de las ayudas para la cooperación en el marco de las intervenciones para el desarrollo rural del PEPAC 2023-2027, para proyectos de cooperación innovadores vinculados al sector agrario y agroalimentario. La ayuda obtenida está cofinanciada por la Unión Europea a través del FEADER en un 60%; el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, MAPA, en un 16,24%; y la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca en el 23,76% restante.